Importancia del Remate

Siempre he dicho que una banda es muy parecida a un equipo de fútbol. Siempre que ves una, el baterista está atrás, haciendo las del arquero, pues soporta el ritmo de toda canción sin poderse permitir error alguno.

Un poco por delante de él está el bajista, que establece el nexo entre el ritmo y la melodía, marcando el groove y las notas principales de un acorde, es decir, la armonía; el bajista viene a ser el zaguero central del equipo.

Un poquito más allá de este bloque defensivo nos encontramos con los melodistas, llámense los guitarristas o el tecladista; ellos "arman" la canción, y los considero por ello la media volante del team.

Finalmente, tienes al cantante, que obviamente está por delante de todos, y que con su voz habrá de anotar los "goles" de la banda; lo considero por ello el delantero centro del grupo, y que, como tal, es el que se suele llevar las palmas.

Vistas así las cosas, no se te ocurriría que adelante de todos esté el baterista, porque sería como poner al arquero de goleador, pero está claro que así como el portero es el que se luce con las tonalidades más llamativas, todos idealizamos nuestra banda de rock con una batería espectacular, llena de brillo y color, incluso con el logo estampado en el parche de marca del bombo.

Dicho esto, resulta claro que el baterista debe tener sus momentos, y al igual que un arquero, encontrar el instante justo para deleitarnos con una espectacular volada. Estos momentos suelen ser sólo dos:
  • los solos de batería y
  • los remates finales
No siempre una canción nos da la posibilidad de implementar un solo de batería, pero siempre hay espacio para rematar un tema de modo vistoso. Por ende, el asunto de los remates es uno de los de mayor importancia, y debe ser practicado desde el momento que sabemos que, para buena parte del público, una banda es tan buena como su baterista.

Puedes llevar muy bien el tempo, sosteniendo el ritmo de la pieza musical, y ejecutar los cortes de manera correcta, pero si no sabes rematar, serás como un torero que hace una maravillosa faena, pero pierde las orejas y el rabo al momento de la suerte suprema, cuando llega la hora de dar muerte al astado.

Pautas Básicas

Me permito sugerirles algunas pautas a tener en cuenta, y que paso a describirles a modo de decálogo, con la esperanza que les sean de utilidad:
  1. Contar con platillos de estallido (crashes) a ambos lados del set, y que nunca falte un buen china-voice a tu derecha.
  2. Practicar el pedaleo alternado entre el bombo y el hi-hat a ritmo acelerado.
  3. Hacer uso de una doble pedalera de bombo, pero de no contar con una, intenta acelerar tus golpes con el pedal simple.
  4. En este último caso, sácale diddles al bombo, que puedes combinar con singles bimanuales que recorran todo tu set.
  5. También puedes alternar tus golpes de bombo con el napoleón, asegurándote que este último tenga un tono suficientemente grave.
  6. Recurre a quintillos de negras en los tambores de mano: el sticking sería "D-I-I-D-I" sobre cada uno de ellos, sin olvidar acentuar los últimos dos golpes de cada quintillo.
  7. Nunca cae mal un buen redoble, matizándolo con algunas síncopas sobre los tomes de vuelo.
  8. Haz bulloso tu remate alternando tus platillazos con diddles en la tarola (D-I-I o single-diddle), lo cual les suma continuidad.
  9. Practica la ejecución de "aspas" sobre todos tus platillos de estallido (crash, china y splash).
  10. Y la última de todas (quizás la más importante): suéltate y sé un poco "alharacoso", al menos al final de la canción.
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A continuación un video de Gordy Marshall, el ex-baterista de The Moody Blues, mostrándonos algunas opciones de remate.

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