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Little Booty Shakers

Bajo el mismo principio que animó a la creación de soportes flotantes para los tomes de vuelo o elevadores para el bombo, estos pequeños adminículos impiden que el hoop inferior de la caja tome contacto directo con la canastilla del atril de tarola.


Vienen en paquetes de tres unidades para ubicar uno en cada brazo de la canastilla, provistos de unos precintos de velcro (pega-pega).


La espuma negra es la que toma contacto con el aro inferior, en tanto que los precintos de color rojo permiten asegurarlos en los brazos de la canastilla.


Una vez instalados en el atril se posiciona la tarola, que ya no tendrá contacto directo con las gomas ni el metal del parante.


Si bien es cierto que las gomas que rodean el extremo de los brazos de la canastilla persiguen al menos uno de sus fines, cual es evitar el contacto del aro inferior con el metal del parante, no se trata de un material fonoabsorbente como la espuma de polietileno.

En tal sentido, el resultado proporcionado es que el sonido de la tarola ve incrementada tanto su latencia como su resonancia, lo cual es muy favorable para redondear la sonoridad de nuestro instrumento, como lo demuestra Jim Riley en el siguiente video.

Lug Locks

Uno de los problemas a los cuales nos enfrentamos con frecuencia es la desafinación progresiva de la tarola, como consecuencia lógica de tratarse del tambor más percutido de todo nuestro set de batería.

Para contravenirla se han diseñado los Lug Locks, que no son más que unas contratuercas que nos permiten fijar la posición de los tensores en las torres.

Primero se pasa el tensor por el orificio del hoop, se lo enrosca en el lug lock y luego en la torre correspondiente. Afinamos hasta alcanzar el tono deseado, hecho lo cual se desenrosca el lug lock hasta quedar en el tope inferior del pasante.


Actuando como contratuerca, el lug lock evita que se afloje el tensor y la pérdida de afinación. Por otro lado, funciona a manera de memory lock, de modo que si tienes que cambiar de parche puedes devolverle el mismo nivel de ajuste. 

Finalmente, es una forma práctica de evitar la pérdida de los tensores y sus huachas, ya que suelen zafarse de su posición al retirar el aro del tambor.

Los podemos encontrar de plástico y de metal. Los primeros son de la marca de baterías Canopus, y se los conoce como Red Locks. Son los que les mostramos en la figura anterior, y se venden en empaques con cuatro unidades.


Los de metal son los Rimshot-Locs, que se ofrecen en tres longitudes distintas, de acuerdo al tamaño de los pasantes. Son un poquito más caros y más elaborados, ya que no son solamente tuercas sino piezas completas que sujetan buena parte del pasante.


Incluso puedes adquirir la llave de la misma marca, para ajustarlos con mayor precisión.


Pero no son las únicas presentaciones a nuestra disposición. He aquí algunas otras opciones:
  • Swivel Nuts de Gibraltar
  • Standard Lug Nuts de Yamaha

Video

Seguidamente les presento un video de la marca Rimshot-Locs, que explica de modo práctico la forma de instalarlos y el uso de la llave diseñada para hacerlo.

Vibración Empática

Una consulta muy frecuente, cuando no una queja desesperada, ha sido siempre la vibración de los bordones de la tarola, producida por otros instrumentos o por una parte distinta de nuestra batería.

Comenzaremos diciendo que la bordonera no se mueve sola, sino en consonancia con la vibración del parche inferior de la caja. Mientras más delgado sea éste, la resonancia de la tarola se reduce y el parche absorbe más ondas sonoras, se mueve, y con él los bordones.

Si no lo leyeron aún, les recomiendo mi artículo Sonido para Bateristas

Pero el parche inferior no sólo se mueve por las ondas sonoras que se generan por el impacto de nuestras baquetas contra el batidor, sino por cualquier otra frecuencia que, por angas o por mangas, lo pueda hacer vibrar.

Dado que al tensar el bordonero le das una cierta nota musical, este parche queda expuesto a verse excitado con la misma nota o una muy próxima a ella, sin importar su procedencia. Este fenómeno se conoce como Vibración Empática.

No es simpática ni parasimpática, pero tiene mucho de antipática

Hay varias formas de reducir este efecto, al menos parcialmente, que puedes emplear en forma aislada o combinada.

En primer lugar, la mayoría de los quejosos hacen alusión al momento de estar practicando, puesto que en tal circunstancia se encuentran solos con su instrumento. Queda claro que la causa debe hallarse en su propia batería.

Hay que buscar la fuente del sonido, que generalmente está en alguno de los tambores, que pudiera haberse afinado en la misma nota que el parche bordonero. La solución es muy simple, y consiste en cambiarle la afinación al tambor responsable, pero prestándole especial atención a la caja y nuestros tomes más pequeños, que son los más agudos.

Las frecuencias altas son siempre las que más armónicos generan

En efecto, hasta el propio parche batidor de nuestra tarola puede ser la fuente del buzz, especialmente si está afinado con la misma nota que el parche inferior.

Como sabemos, el parche superior debe estar un poco más suelto que el resonante, de suerte que ofrezca una nota más grave. Fíjense en la distancia entre ambas notas, y traten en lo posible que se guarden un intérvalo de Quinta Justa o de Séptima Menor, que son los que menos empatía producen.


Conviene asimismo angular discretamente los tomes, para que las ondas que salen de sus cascos no contaminen la proximidad de tu tarola. Del mismo modo, cersiórense que ninguna otra pieza esté en contacto directo con la caja ni con el atril que la soporta.

Lo segundo es reducir la vibración de la bordonera tensándola un poco más. Si con eso no te alcanzara, puedes soltar un poco más el parche inferior para que se abombe y adhiera más a los bordones.

Ambas medidas persiguen lo mismo: quitarle juego a los hilos

Algunas otras medidas que pueden ser más o menos satisfactorias son escoger bordoneras delgadas, para reducir al mínimo el número de hilos potencialmente vibrantes, o instalarle un parche inferior más grueso, que es más resonante pero menos absorbente.

En lo personal, reemplazo el bordonero de 3 Mil por uno de 5 Mil

Finalmente, tocando en grupo con varios músicos que generan notas similares al bordonero de un momento al otro, resulta casi imposible eliminar este fenómeno. Sin embargo, será justamente el sonido de esos mismos colegas el que termine por ahogar el ruidito de marras.

Un consejo final sería no tomar decisiones radicales como pegar la bordonera al parche o untarla con silicona. Esto es tan malo como recurrir a sordinas en exceso para reducir los armónicos naturales de los tambores, por lo que terminan sonando horrible.

Altura del Hi-Hat

Esta entrada, como la anterior, surge de una pregunta que me han formulado al correo electrónico. Y dado que nuestro instrumento es tan personal, podría ser difícil dar una respuesta adecuada.

Lo primero que hay que tener en cuenta es la altura de la tarola. Si como la mayoría tocas cross handed, es decir, el hi-hat arriba y a tu izquierda con la mano derecha, y la tarola abajo y hacia el medio con la mano izquierda, resulta imprescindible evitar que ambas baquetas interfieran la una con la otra. 

En tal sentido, debería haber una distancia promedio de unos 20 a 30 centímetros entre el hi-hat y el aro de tu tarola. Es lo que mandan los canones, y que figura por respuesta de la mayoría de colegas.

Sin embargo, no te dice más que la distancia vertical entre una y otra pieza, sin tomar en cuenta tu estatura, el tamaño de tu batería, ni la altura a la cual te sientas.

Voy por ello a ensayar una regla que yo aprendí, y de la que seguro te has podido percatar observando a la mayoría de bateristas:

Verticalmente, que el aro superior de la tarola se ubique entre la cadera y el ombligo, y el top-hat entre el hombro y el codo...


Siguiendo esta regla, verás que guardas una distancia adecuada entre ambas piezas. No sólo se te facilitarán los rim shots, los half strokes y los full strokes, sino también los ritmos bimanuales, garantizándote un adecuado matiz para cada uno de estos golpes.

Asimismo, te permite pegarle al charles en el borde con el cuello de tu baqueta, marcando negras con golpes llenos, aprovechando el rebote para tus corcheas interpuestas, asegurándote la sonoridad requerida por géneros como el blues y el rock.

Afinación de Bombo y Tarola

En un artículo anterior discutimos el tema de la afinación de nuestros tambores, señalando que el bombo y la tarola deben proporcionarnos las notas más grave y más aguda del set, respectivamente.

En tal sentido, el bombo debe darnos una tonalidad más grave que la de nuestro tom de piso más grande, mientras que la tarola una más aguda que la de nuestro tom de vuelo más pequeño.

Hasta aquí la regla que debe ser cumplida en todos los casos, la cual explicáramos con detalle en nuestro artículo Nº 14


Aún así, recibí un correo que me insistía en el tema, a lo que respondí con la forma en que yo, personalmente, suelo hacerlo, y que comparto ahora con ustedes.

Afino mi tarola en función del género que voy a tocar, y el bombo según el sitio donde lo voy a hacer, pero sin una nota específica...

Por ejemplo, si pienso tocar rock, ya sé que voy a aplicar mucho rim shot, requiriendo un sonido más fuerte y más lleno, por lo que ajusto más el batidor, lo que equivale a una nota más alta.

Por el contrario, si voy a tocar algo más suave y quiero jugar con las notas fantasmas, aflojo un poco más el parche. Obviamente, esto me proporciona una nota más baja.


En el caso del bombo, si se trata de un local pequeño, en el que lo más probable es que ni siquiera me lo vayan a micrar, lo ajusto más para obtener un golpe más definido, si bien la nota será más alta.

En cambio, si el ambiente es más grande, dando por hecho que me lo van a micrar, puedo aflojarlo más para lograr una nota más baja, más acorde con el sonido que creo debe darme el bombo.


Repito que es un punto de vista muy personal, basado en lo que a mi me ha servido, y queda a vuestro criterio aplicarlo o desestimarlo.

Tarola Accesoria

En ocasiones podemos matizar nuestra ejecución empleando síncopas en una tarola cuyo sonido sea un poco distinto al de nuestra caja convencional. Una buena alternativa puede ser agregar una tarola accesoria a nuestro set.

Si bien existen pequeñas tarolas diseñadas en forma específica para cumplir tal función, su gran problema es la dificultad para encontrar repuestos, como parches bordoneros, hoops de 4 ó 5 torres y los propios snare.

Sin embargo, ofrecen la ventaja de poderse articular con un clamp a un atril, como el del hi-hat, sin ocupar demasiado espacio.

Mucho más frecuente es apelar a otra caja de volumetría y material distinto al de la principal, capaz de generar un sonido diferenciado respecto a esta última.

Empero, habrá de ubicarse sobre otro pedestal, generalmente al costado del charles. Su ventaja relativa es la de poder emplearse como parte del set convencional si la situación lo amerita.

A continuación una descripción general de las mismas, con algunas fotos y enlaces hacia videos demostrativos.

1. Tarolas de Menor Espesor

  • diámetro convencional o mínimamente reducido (13" a 14")
  • menor grosor (30 a 35 mm)
  • disponibles en madera, acero y bronce
  • también conocidas como Piccolo
  • las más pedidas son las de la marca Pearl

2. Tarolas de Menor Diámetro

  • espesor convencional o mínimamente reducido (5.5" a 6.5")
  • menor diámetro (8" a 12")
  • destacan las Black Panther más pequeñas (10" x 5.5")
  • Mapex dispone de ellas en madera y acero

3. Tarolas de Mayor Espesor

Parche Bordonero

El Parche Bordonero no es más que el parche inferior o resonante de nuestra tarola. Recibe este nombre por la presencia de la bordonera o snare que se adhiere a su superficie externa o inferior.

Si bien una de las funciones del parche bordonero es resonar, la más importante es dejar que el grueso de la onda sonora lo atraviese e impacte con el snare, cuyos hilos lo mantendrán vibrando dada su inmediata proximidad.

Como lo discutimos en otro artículo, la resonancia es una variante de la reflexión del sonido, que consiste en el rebote de la onda sonora al encontrarse con un obstáculo, en este caso, el parche inferior.

Dicho rebote genera un sonido de retorno, que se incorpora al sonido original y se mezcla con él de manera inmediata, dando por resultado aquel que identifica finalmente al tambor.

He ahi la razón por la que los tomes se afinan con la misma nota en sus dos extremos, especialmente cuando no existe gran diferencia entre los espesores de ambos parches.

Empero, el parche inferior de la tarola es aún más delgado que el de los tomes, porque persigue un fin adicional, cual es el de mantener la vibración del snare. Su pobre espesor permite que buena parte de la onda impacte con la bordonera, y ésta a su vez lo mantenga vibrando más allá del efecto del golpe aplicado sobre el parche de percusión.

Podemos pues afirmar que el parche bordonero presenta una doble vibración:

  • Pura o Primaria, por el golpe sobre el parche batero.
  • Espúrea o Secundaria, por efecto de la bordonera.

Sin embargo, las vibraciones espúreas también pueden apreciarse por efecto de otros sonidos en la proximidad de la caja, como los amplificadores de la sala de ensayo o la propia batería.

A este fenómeno se le denomina Vibración Simpática, y se aprecia también en las guitarras, cuando se toca en tono coincidente con una cuerda que se encuentra al aire.

El grosor del parche bordonero estándar es de 3 Mil. Sin embargo, más recientemente han aparecido parches de menor y mayor grosor, diseñados para tocar jazz y rock, respectivamente.

La lógica empleada para confeccionar estos nuevos parches es jugar con el retorno de la vibración primaria y la extensión de la vibración secundaria.

Un parche bordonero más grueso favorece el retorno de la vibración primaria, pero limita la vibración secundaria. Por el contrario, uno más delgado reduce la primaria pero extiende la secundaria.

Por las mismas razones, si quieres explotar más el sonido del casco de tu tarola, te conviene un parche más grueso, pero si lo que buscas es aprovechar al máximo tu bordonera, debes recurrir a uno más delgado.

Del mismo modo, si cuentas con una tarola piccolo, con un casco reducido, bastará con un parche delgado, en tanto que una caja más ancha, como una Black Panther, realzaría su sonoridad con uno más grueso.

Los modelos actualmente disponibles son de la marca Evans:

  • Hazy 200: 2 Mil de espesor (jazz)
  • Hazy 300: 3 Mil de espesor (estándar)
  • Gloss 500: 5 Mil de espesor (rock)

Comentarios Finales

La mayoría de nosotros solemos aburrirnos a cada cierto trecho del sonido de nuestra caja, y experimentamos con distintos parches de percusión y bordoneras. Sin embargo, casi nunca nos preocupamos del parche bordonero, que también juega un rol importante en la afinación de la tarola.

El advenimiento de estos nuevos modelos ha de servir para ampliar nuestro espectro de elección, y quizá terminar por encontrar aquel sonido que todos siempre andamos buscando.

Influencia de la Bordonera

La tarola es una de las partes más importantes de nuestro set de batería, pues su sonoridad es distintiva del ejecutante e incluso del género que se interpreta.

Los sonidos emitidos por la tarola van de los 300 a los 1500 Hz, pero pueden alcanzarse tonalidades aún más agudas por acción de una bordonera más adherida al parche inferior o de más hilos, como también por un parche superior más apretado.

Otra función de la bordonera, a veces soslayada, es la de prolongar la duración temporal de los golpes, siendo éstos más cortos cuando se la aprieta y más largos cuando se la suelta.

En este artículo queremos rescatar el papel de la bordonera. Esta puede variar en el número de hilos, ser de una o dos hileras, y los bordones pueden ser rectos o festoneados. La podemos usar muy apretada como algo suelta, y tensarla con tirabordones de cinta (plástica o de nylon) o de cuerda (más profesionales).

Aunque el papel de las bordoneras muchas veces ha sido considerado secundario, existen empresas que se han dedicado especialmente al rol de confeccionarlas, como Fat Cat, Grover, Puresound y Rhythm Tech, así como marcas importantes de baterías que las fabrican de manera especial para resaltar la sonoridad de sus redoblantes.

Por ejemplo, Ludwig ha ideado un nuevo tipo de bordonera para sus tarolas de marcha, con 12 hilos de tripa sintética, cuya tensión puede ser regulada individualmente para lograr una afinación más precisa.

Por su parte, la firma Pearl ha creado la serie Ultra-Sound, con tres tipos distintos de acuerdo a la forma que dibujan los bordones al tomar contacto con la placa lateral:

Pearl Ultra-Sound Tipo I

  • Bordones centrales y laterales a similar tensión.
  • Dota de sensibilidad y sonoridad balanceadas.
  • Ideal para el baterista versátil.
  • Suenan bien en cajas de madera o metal.

Pearl Ultra-Sound Tipo D

  • Bordones centrales quedan más apretados.
  • Dota de mayor sensibilidad pero menos sonoridad.
  • Ideal para tocar jazz y soft rock.
  • Recomendada para tarolas de madera.

Pearl Ultra-Sound Tipo C

  • Bordones centrales más sueltos.
  • Dota de mayor sonoridad pero menos sensibilidad.
  • Ideales para tocar variantes pesadas de rock.
  • Recomendada para tarolas de metal.

En el siguiente gráfico podemos apreciar la importancia relativa de la bordonera (o bordona) en la sonoridad del redoblante. Nótese que a menor número de hilos adquiere mayor importancia el sonido de la caja, y viceversa.

Resulta lógico entonces que si tienes una tarola de mayor diámetro y espesor, en la que quieres destacar las características propias de su caja, no podrás ponerle tan pocos hilos como para que pierda su timbre redoblante. Inversamente, una tarola de menor diámetro y espesor no deberá contar con tantos que hagan que su pequeña caja pierda su ya de por si reducida sonoridad.

En lo posible entonces, debería existir una cierta proporcionalidad entre las dimensiones de la tarola y la magnitud de su bordonera, en términos de número de bordones. Hay que recordar que la dimensión de cualquier tambor se estima en función de una fórmula:

Dimensión = 3.1416 * Cuadrado del Radio * Espesor

donde:

  • Dimensión es la volumetría en cc ó ml
  • Cuadrado del Radio se da en cm cuadrados
  • Espesor se expresa en cm

Por ejemplo, una tarola de 14" de diámetro y 6.5 cm de espesor tiene una volumetría de 6.5 Litros, mientras que otra de 13" de diámetro y 3.0 cm de espesor tendrá una de 2.6 Litros, aproximadamente.

A fin de cuentas, todo estriba en el gusto del baterista: qué tarola dispone, de qué material esta hecha, qué tipo de aros emplea, qué parches prefiere, qué tanto los ajusta, qué bordonera le conviene, y qué tan apretada le gusta usarla.

En lo personal, yo suelo bajar completamente la palanca, ajustando solamente la bordonera con pitas, y jugando con la perilla hasta que me de el sonido que busco. Empleo una tarola Pearl Piccolo de bronce (B-1330) de 13" de diámetro y sólo 30 mm de espesor. Y es así como me siento cómodo. En cualquier caso, es y siempre será cuestión de ir probando y hacernos de nuestra propia experiencia.