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Parches Resonantes

Es casi una regla que los bateristas soslayemos la importancia de los parches inferiores. Y es que tras adquirir nuestro set de batería nos preocupamos de reemplazar los superiores, y nos sentimos cómodos con los resonantes que vienen de fábrica.

Si somos un poco más avispados, rápidamente nos damos cuenta que estos últimos son un tanto más delgados que los parches bateros, lo que termina de complicarnos las cosas, porque es difícil encontrarlos en el mercado.

El tiempo pasa, y nuestro querido instrumento comienza a perder esa sonoridad que en su momento nos animara a adquirirlo. Vemos los parches de arriba y lucen muy matados, mientras que los de abajo continúan impecables. Nuevamente nos dirigimos a la tienda musical para comprar otro pack de parches superiores.

Esta historia se repite una y otra vez, y aunque la calidad del nuevo parche sea mejor, el sonido que obtenemos es cada vez peor. Qué está pasando? Por qué estamos gastando más y sonando menos? Pues resulta que nos hemos olvidado de los parches inferiores.

En un par de artículos anteriores, el 22 y el 24, hemos discutido de modo general respecto a los parches y el sonido de la batería. Sin embargo, creo que es momento de puntualizar algunos aspectos que no han sido abordados antes.

En primer lugar hay que decir que, aunque no sean percutidos, los resonantes sufren un deterioro con el paso del tiempo. La constante vibración a la que son sometidos termina por degradar su película, con lo cual pierden progresivamente sus cualidades acústicas.

Hay que tomar en cuenta que de por si estos parches son un poco más delgados, lo que acelera su proceso involutivo. Por tal motivo, lo más recomendable es que por cada 3 ó 4 cambios de parches superiores hagas lo propio con los inferiores.

En cuanto a las opciones disponibles, ya va a depender de tus propios gustos. Sin tomar en cuenta ni el parche bordonero de la tarola ni el parche de marca del bombo, lo usual es que para los tomes se recurra a parches resonantes de 7 ó 10 Mil de espesor, como los Diplomat y los Ambassador de Remo, respectivamente.

A continuación un video de Bob Gatzen sobre este tópico, al que él denomina "The Forgotten Drumhead" (El Parche Olvidado). Al final del mismo podrán escuchar una prueba de sonido para varios tipos de resonantes de la marca Evans, de grosor similar a los antes señalados de su eterna competidora: Remo.

Mesh Heads

Todos en algún momento hemos apelado a los denominados practice pads, que no son más que unas gomas en las cuales ejercitar nuestros rudimentos.

Los pads tienen el inconveniente de que ofrecen un rebote no natural, de manera que no siempre lo que nos sale bien en ellos lo podemos repetir frente al parche.


Con el progreso alcanzado en materia de baterías electrónicas, uno de los principales fue darle a la superficie de los tambores una mayor sensibilidad, muy parecida a la ofrecida por los parches sintéticos.

Esto se logró gracias a los parches enmallados o mesh heads, que luego de ser introducidos por Roland para sus baterías de más alta calidad, han sido replicados por otros fabricantes, como Alesis, Pearl, Pintech y Tama. 


Aclaremos, los mesh heads no son sordinas, son parches, diseñados específicamente para practicar y no para tocar en vivo. No obstante se les puede adaptar unos triggers para que emitan señal hacia un cerebro electrónico.

Lamentablemente, hasta hace poco sólo se los conseguía como parte del kit de algunas baterías. v.gr. Pearl Rhythm Traveler, de la cual nos ocupamos en un artículo anterior.


Es por ello que Remo ha puesto a la venta su serie Silent Stroke de parches enmallados. El video que mostramos a continuación exhibe las bondades de esta novísima presentación de mesh heads, que se nos ofrecen en color blanco, mucho más parecidos a los parches de batería convencionales.

Remo Ring Control

En nuestro artículo Nº 42, hace ya bastante tiempo, discutimos los diversos métodos de ensordecimiento para nuestra batería. En esta oportunidad les presento uno nuevo y muy peculiar.

Los Ring Control son unos aros de plástico que se ubican entre el casco y el parche batero. Engastan en el borde del primero, y dan soporte a un anillo de espuma que mutea al segundo. La ventaja del método es que reduce el sonido de los tambores en un 30 a 40% sin alterar significativamente la tonalidad de los mismos.


Están disponibles en los diámetros más comunes, vale decir, entre las 8 y 16 pulgadas, y su costo es de aproximadamente veinte dólares americanos cada uno. No son pues muy baratos que digamos, pero solucionan de manera efectiva el problema del volumen de nuestro instrumento. Los vecinos y la familia nos agradecerán la inversión.

A continuación un video muy demostrativo de las bondades de este nuevo producto de la firma Remo.

Vibración Empática

Una consulta muy frecuente, cuando no una queja desesperada, ha sido siempre la vibración de los bordones de la tarola, producida por otros instrumentos o por una parte distinta de nuestra batería.

Comenzaremos diciendo que la bordonera no se mueve sola, sino en consonancia con la vibración del parche inferior de la caja. Mientras más delgado sea éste, la resonancia de la tarola se reduce y el parche absorbe más ondas sonoras, se mueve, y con él los bordones.

Si no lo leyeron aún, les recomiendo mi artículo Sonido para Bateristas

Pero el parche inferior no sólo se mueve por las ondas sonoras que se generan por el impacto de nuestras baquetas contra el batidor, sino por cualquier otra frecuencia que, por angas o por mangas, lo pueda hacer vibrar.

Dado que al tensar el bordonero le das una cierta nota musical, este parche queda expuesto a verse excitado con la misma nota o una muy próxima a ella, sin importar su procedencia. Este fenómeno se conoce como Vibración Empática.

No es simpática ni parasimpática, pero tiene mucho de antipática

Hay varias formas de reducir este efecto, al menos parcialmente, que puedes emplear en forma aislada o combinada.

En primer lugar, la mayoría de los quejosos hacen alusión al momento de estar practicando, puesto que en tal circunstancia se encuentran solos con su instrumento. Queda claro que la causa debe hallarse en su propia batería.

Hay que buscar la fuente del sonido, que generalmente está en alguno de los tambores, que pudiera haberse afinado en la misma nota que el parche bordonero. La solución es muy simple, y consiste en cambiarle la afinación al tambor responsable, pero prestándole especial atención a la caja y nuestros tomes más pequeños, que son los más agudos.

Las frecuencias altas son siempre las que más armónicos generan

En efecto, hasta el propio parche batidor de nuestra tarola puede ser la fuente del buzz, especialmente si está afinado con la misma nota que el parche inferior.

Como sabemos, el parche superior debe estar un poco más suelto que el resonante, de suerte que ofrezca una nota más grave. Fíjense en la distancia entre ambas notas, y traten en lo posible que se guarden un intérvalo de Quinta Justa o de Séptima Menor, que son los que menos empatía producen.


Conviene asimismo angular discretamente los tomes, para que las ondas que salen de sus cascos no contaminen la proximidad de tu tarola. Del mismo modo, cersiórense que ninguna otra pieza esté en contacto directo con la caja ni con el atril que la soporta.

Lo segundo es reducir la vibración de la bordonera tensándola un poco más. Si con eso no te alcanzara, puedes soltar un poco más el parche inferior para que se abombe y adhiera más a los bordones.

Ambas medidas persiguen lo mismo: quitarle juego a los hilos

Algunas otras medidas que pueden ser más o menos satisfactorias son escoger bordoneras delgadas, para reducir al mínimo el número de hilos potencialmente vibrantes, o instalarle un parche inferior más grueso, que es más resonante pero menos absorbente.

En lo personal, reemplazo el bordonero de 3 Mil por uno de 5 Mil

Finalmente, tocando en grupo con varios músicos que generan notas similares al bordonero de un momento al otro, resulta casi imposible eliminar este fenómeno. Sin embargo, será justamente el sonido de esos mismos colegas el que termine por ahogar el ruidito de marras.

Un consejo final sería no tomar decisiones radicales como pegar la bordonera al parche o untarla con silicona. Esto es tan malo como recurrir a sordinas en exceso para reducir los armónicos naturales de los tambores, por lo que terminan sonando horrible.

Afinación de Bombo y Tarola

En un artículo anterior discutimos el tema de la afinación de nuestros tambores, señalando que el bombo y la tarola deben proporcionarnos las notas más grave y más aguda del set, respectivamente.

En tal sentido, el bombo debe darnos una tonalidad más grave que la de nuestro tom de piso más grande, mientras que la tarola una más aguda que la de nuestro tom de vuelo más pequeño.

Hasta aquí la regla que debe ser cumplida en todos los casos, la cual explicáramos con detalle en nuestro artículo Nº 14


Aún así, recibí un correo que me insistía en el tema, a lo que respondí con la forma en que yo, personalmente, suelo hacerlo, y que comparto ahora con ustedes.

Afino mi tarola en función del género que voy a tocar, y el bombo según el sitio donde lo voy a hacer, pero sin una nota específica...

Por ejemplo, si pienso tocar rock, ya sé que voy a aplicar mucho rim shot, requiriendo un sonido más fuerte y más lleno, por lo que ajusto más el batidor, lo que equivale a una nota más alta.

Por el contrario, si voy a tocar algo más suave y quiero jugar con las notas fantasmas, aflojo un poco más el parche. Obviamente, esto me proporciona una nota más baja.


En el caso del bombo, si se trata de un local pequeño, en el que lo más probable es que ni siquiera me lo vayan a micrar, lo ajusto más para obtener un golpe más definido, si bien la nota será más alta.

En cambio, si el ambiente es más grande, dando por hecho que me lo van a micrar, puedo aflojarlo más para lograr una nota más baja, más acorde con el sonido que creo debe darme el bombo.


Repito que es un punto de vista muy personal, basado en lo que a mi me ha servido, y queda a vuestro criterio aplicarlo o desestimarlo.

Tecnología Sound Curve

La Tecnología Sound Curve es un invento patentado por la marca Aquarian, cuyo propósito es garantizar una perfecta afinación del tambor en todo momento.

Como sabemos, todo parche viene provisto de un filete de aluminio que sirve como tope de atraque del aro del tambor. Entre dicho filete y la superficie de la membrana existe una pequeña área de traslapo que se monta sobre el canto externo del casco.

Esta área de traslapo es usualmente recta, vale decir, tiene un ángulo preformado, de suerte que si no lo ajustas lo suficiente aparecen arrugas en el parche. Uno debe encontrar el punto de ajuste exacto para evitar la aparición de tales deformidades.

En el caso de los parches Aquarian Sound Curve, el área de traslapo no es recta sino curva. Esto permite que el punto de ajuste se ubique en cualquier punto de la misma, manteniendo el aspecto plano de la membrana en todo momento, independientemente del grado de afinación que apliquemos en las torres.

Con ello se acabaron las arrugas y los mínimos de ajuste, y la afinación se vuelve, valga la redundancia, más fina.

Hay que recordar que cuando un parche convencional se mantiene apretado por mucho tiempo, el área de traslapo se extiende, vale decir, desplazas hacia adentro el punto de ajuste. Cuando quieres soltarlo, para darle un tono más grave, ya está deformado, y si no alcanzas un mínimo de tensión, se te vuelve a arrugar. Con este nuevo diseño, tal problema también llegó a su fin.

Para los que quieran saber algo más de este tipo de tecnología les recomendamos seguir el siguiente enlace.

Aquarian Regulator

El parche Regulator de Aquarian es una verdadera novedad, motivo por el cual vamos a dedicarle unas palabras. Se trata de un resonante de bombo, provisto del Floating Muffling System o FMS, patentado por la misma marca.

FMS = Sistema de Ensordinado Flotante

Como desliza la imagen adjunta, el sistema FMS consiste en una sordina interior, muy parecida a la que se emplea en parches batidores, pero que a diferencia de éstos tiene el aspecto de un anillo central, de 10" de diámetro, garantizando la calidad del sonido que habrá de capturar el micrófono.

Con ello se controlan frecuencias armónicas y sobretonos agudos, que son tan indeseables en el caso de este tambor. Asimismo, viene ya confeccionado con la tecnología Sound Curve, que hoy caracteriza los parches Aquarian de más alta calidad, sobre la cual discutiremos en otro momento.

Técnicamente, se trata de un parche de Mylar de una sola capa, de 7 Mil de espesor, disponible en colores blanco y negro, pudiendo o no estar horadado.

De contar con un recorte, éste es siempre circular, ya sea al centro del parche o en su periferie, de 7 pulgadas ó de 12 centímetros de diámetro, respectivamente. En ambos casos, cuentan con el borde reforzado.

A continuación les presentamos una tabla con los modelos disponibles de este interesantísimo producto, el cual viene a complementar los sistemas de amortiguación preexistentes, los que se centraban en el parche de percusión o su inmediata proximidad.

Comentarios Finales

Aunque muchos de nosotros hemos recurrido en su momento a ubicar discos de espuma de diverso espesor por detrás del resonante, y así obturar el tracto de salida del casco, siempre teníamos el problema de no poder contar con el recorte para micrar el bombo.

Este parche no sólo viene a darle la razón a los que pensaban que algo había que hacer en el lado frontal del tom de pie, sino que perfecciona las cosas gracias al empleo de materiales idóneos con una base técnica, sin dejar de lado su vistosidad.

Cambio de Parches

El Cambio de Parches persigue una doble finalidad:
  • Funcional: para mejorar el sonido de la batería
  • Cosmética: para mejorar su apariencia
Casi todos nosotros hemos decidido cambiar los parches de nuestro instrumento ni bien lo compramos. Esto responde a que las baterías de paquete vienen con parches de mala calidad, o que no se ajustan al sonido que pretendemos sacarle a nuestros tambores.

Es por ello que el cambio de parches es quizás una de nuestras primeras tareas, y sin embargo no solemos estar preparados para llevarla a cabo. La cosa termina de complicarse porque todo cambio de parches termina en la afinación, un arte de lo más complejo como de la mayor trascendencia.

Con fines eminentemente didácticos, podemos dividir el proceso de cambio de parches en cuatro etapas bien definidas:
  • Retiro del parche anterior
  • Acondicionamiento de las piezas y del casco
  • Instalación del parche nuevo
  • Afinación del parche
Nuestro principal apoyo habrá de ser la llave de batería, para lo cual recomiendo contar con una llave en T y otra de manivela. Si su economía se lo permite, pueden auxiliarse también con una llave de torque o un dinamómetro.

Retiro del Parche Anterior

Lo primero que tenemos que hacer es retirar el parche anterior. Para ello nos valemos de la llave de batería, procediendo a soltar todos los tensores de las torres. Esto se hace girando la cabeza de los pasantes en sentido antihorario.

Debemos hacerlo de a pocos, nunca de golpe y porrazo, dando giros de media vuelta (180º) a cada pasante, de uno en uno, y de preferencia siguiendo la secuencia en estrella o carrusel, que hemos revisado en otro artículo de este mismo blog.

Hay que señalar que entre el aro metálico y la cabeza de los tensores existe una arandela o huacha, sea de metal o de nylon, y que es un punto referencial de gran importancia en todo el proceso de cambio de parches. En el momento en que la huacha se separa de la cabeza del tensor, es ya posible seguir desajustando con nuestros dedos.

Una vez que todos los pasantes hayan salido de sus respectivas torres, procederemos a retirarlos junto con sus arandelas, para irlos colocando en un platito. Hecho ésto, retiramos el aro metálico y el parche, dando por concluida esta primera etapa.

Acondicionamiento de las Piezas y del Casco

Lo que viene en adelante es preparar el tambor y sus partes para lo que resta del proceso.

Pasantes y Arandelas

Ya los tienes en un platito. Ahora, auxiliado por un pincel, y sólo en el caso que sea realmente necesario, puedes aplicar un removedor de óxido, como el Topex. Este tiene un aspecto lechoso, y si se abusa de él puede ennegrecer las piezas. Te recomiendo hacerlo de uno en uno sin sumergirlos, dejándolo actuar por aproximadamente un cuarto de hora.

Lo que sigue es retirar el removedor y a la vez lubricar. Para ello recurre al WD-40, un acondicionador de herramientas que viene en aerosol. Cuenta con una canulita de color rojo, para aplicar la cantidad justa en la pieza que se pretende proteger. Este producto forma una película protectora a su alrededor, con lo que queda lista.

Para los que no consigan el WD-40, pueden reemplazarlo por algún lubricante de máquinas, como el Aceite 3 en 1 u otro similar.

Casco

Lo primero es limpiarlo interna y externamente con un trapo seco, de preferencia de algodón o microfibra. Por favor, evita esos trapos que sueltan peluzas.

A continuación, hay que asegurarse que todas las torres estén bien sujetas al casco. Si algún tornillo está suelto, ajústalo empleando un desarmador de punta y tamaño apropiados; de no hacerlo, te corres el riesgo de que se robe el cabezal de uno de ellos.

Finalmente, puedes aplicar un spray de preservante o antipolillas. No te recomiendo los que vienen en solución líquida, porque retardarías demasiado el proceso y se corre el riesgo de oxidar los tornillos que aseguran las torres.

Ya en la parte externa del tambor, le toca el turno a las torres, en cuyos hoyos de entorche, donde embonan los pasantes, hemos de aplicar el mismo WD-40 auxiliados por la canulita. Al igual que con los tensores, si no consigues este producto puedes apelar al aceite antes mencionado.

Instalación del Parche Nuevo

A la hora de colocar el nuevo parche, fíjate que su inscripción de marca, aquella que tiene en su parte superior, coincida con la placa que identifica al fabricante del tambor. Luego presiona fuertemente para que todo su anillo de aluminio cubra el borde del casco.

Hecho ésto puedes colocar ya el aro metálico, fijándote que su hoyos se encuentren alineaditos con las torres. Seguidamente, engasta las huachas en los tensores, y házlos pasar a través de los orificios del hoop.

Cuando todos estén en posición, comienza a entorcharlos con tus dedos, girándolos en sentido horario hasta donde tu fuerza te lo permita.

Es hora ya de usar la llave de batería, y comenzar a ajustar todos los tensores con más fuerza. Recuerda respetar la secuencia y hacerlo de a pocos. Primero gira la llave media vuelta (180º), luego un cuarto (90º), después un octavo (45º); la cosa es que la tensión se vaya repartiendo por igual en cada pasante.

Escucharás la aparición de crujidos, que responden al asentamiento del parche, y no a que se haya roto nada dentro de él. A cada cierto trecho comprime el medio del parche, y sigue ajustando.

Cuando veas desaparecer las arrugas, se sienta tenso y te comience a dar rebote, habrás terminado con esta etapa. En este momento deberás aflojar nuevamente los pasantes, hasta que la cabeza de cada uno se separe de las arandelas, quedando todo listo para afinar.

Afinación del Parche

Hemos llegado a la última etapa del proceso, cual es la de dar tono a nuestro tambor. Para ello nos valdremos de una llave de torque, de un dinamómetro o simplemente de una llave en T. Asimismo, de un afinador cromático, y de no contar con él, sólo de nuestros oídos.

Para no resultar redundante en el tema, me limitaré a consignar los enlaces hacia mis artículos previos respecto al mismo tópico:

Parche Bordonero

El Parche Bordonero no es más que el parche inferior o resonante de nuestra tarola. Recibe este nombre por la presencia de la bordonera o snare que se adhiere a su superficie externa o inferior.

Si bien una de las funciones del parche bordonero es resonar, la más importante es dejar que el grueso de la onda sonora lo atraviese e impacte con el snare, cuyos hilos lo mantendrán vibrando dada su inmediata proximidad.

Como lo discutimos en otro artículo, la resonancia es una variante de la reflexión del sonido, que consiste en el rebote de la onda sonora al encontrarse con un obstáculo, en este caso, el parche inferior.

Dicho rebote genera un sonido de retorno, que se incorpora al sonido original y se mezcla con él de manera inmediata, dando por resultado aquel que identifica finalmente al tambor.

He ahi la razón por la que los tomes se afinan con la misma nota en sus dos extremos, especialmente cuando no existe gran diferencia entre los espesores de ambos parches.

Empero, el parche inferior de la tarola es aún más delgado que el de los tomes, porque persigue un fin adicional, cual es el de mantener la vibración del snare. Su pobre espesor permite que buena parte de la onda impacte con la bordonera, y ésta a su vez lo mantenga vibrando más allá del efecto del golpe aplicado sobre el parche de percusión.

Podemos pues afirmar que el parche bordonero presenta una doble vibración:

  • Pura o Primaria, por el golpe sobre el parche batero.
  • Espúrea o Secundaria, por efecto de la bordonera.

Sin embargo, las vibraciones espúreas también pueden apreciarse por efecto de otros sonidos en la proximidad de la caja, como los amplificadores de la sala de ensayo o la propia batería.

A este fenómeno se le denomina Vibración Simpática, y se aprecia también en las guitarras, cuando se toca en tono coincidente con una cuerda que se encuentra al aire.

El grosor del parche bordonero estándar es de 3 Mil. Sin embargo, más recientemente han aparecido parches de menor y mayor grosor, diseñados para tocar jazz y rock, respectivamente.

La lógica empleada para confeccionar estos nuevos parches es jugar con el retorno de la vibración primaria y la extensión de la vibración secundaria.

Un parche bordonero más grueso favorece el retorno de la vibración primaria, pero limita la vibración secundaria. Por el contrario, uno más delgado reduce la primaria pero extiende la secundaria.

Por las mismas razones, si quieres explotar más el sonido del casco de tu tarola, te conviene un parche más grueso, pero si lo que buscas es aprovechar al máximo tu bordonera, debes recurrir a uno más delgado.

Del mismo modo, si cuentas con una tarola piccolo, con un casco reducido, bastará con un parche delgado, en tanto que una caja más ancha, como una Black Panther, realzaría su sonoridad con uno más grueso.

Los modelos actualmente disponibles son de la marca Evans:

  • Hazy 200: 2 Mil de espesor (jazz)
  • Hazy 300: 3 Mil de espesor (estándar)
  • Gloss 500: 5 Mil de espesor (rock)

Comentarios Finales

La mayoría de nosotros solemos aburrirnos a cada cierto trecho del sonido de nuestra caja, y experimentamos con distintos parches de percusión y bordoneras. Sin embargo, casi nunca nos preocupamos del parche bordonero, que también juega un rol importante en la afinación de la tarola.

El advenimiento de estos nuevos modelos ha de servir para ampliar nuestro espectro de elección, y quizá terminar por encontrar aquel sonido que todos siempre andamos buscando.

Parche de Marca

El Parche de Marca o Front Bass Head no es más que el parche de resonancia de nuestro bombo, y que históricamente ha servido para identificar:

  • la marca de la batería
  • la marca de los parches y
  • el nombre de la banda

Su primera utilidad es de lejos la más común, sin importar la calidad del instrumento. La segunda ha surgido de la sustitución del parche original por uno de mayor categoría. Sin embargo, las baterías de series más altas traen uno que identifica a ambos fabricantes:

  • el de la batería (arriba con letras grandes) y
  • el del parche (abajo mediante un pequeño logo)

La tercera utilidad, muy en boga en otros tiempos, pero un poco soslayada en la actualidad, está a punto de tener un resurgimiento con unos novísimos parches de diseño:

Inked by Evans

En efecto, esta importante marca ha decidido brindarnos un servicio personalizado, que nos permitirá hacernos del parche soñado por un módico costo, en los diámetros de 18", 20" ó 22".

Independiente de su aspecto, se trata técnicamente de un parche de 7.5 Mil de grosor, con una sordina flotante en anillo de 10 Mil que le circunda internamente, a modo de underlaying. En tal sentido, se parecen mucho a los populares Powerstroke 3 de Remo.

Con un precio base que oscila entre $75 y $85, se nos ofrecen una serie de fondos posibles, sobre los cuales Evans estampará el texto que querramos, por tan sólo $15 adicionales. Y por otros $5 te lo confeccionan ya horadado, a efectos de micrar el bombo.

Podemos escoger entre diveros tipos de letras, en variados tamaños y colores, e incluso agregar como fondo alguna imagen que nosotros mismos suministremos.

Como buen cuarentón, para quien Woodstock constituye todo un símbolo generacional, me animé a encargar el que ahora exhibe mi batería.

Para tener una mejor idea de lo que te contamos, puedes visitar su página web siguiendo este link:

http://www.inkedbyevans.com/

Parches de Batería

Introducción

Un Parche o Drumhead es una membrana tensada sobre uno o ambos extremos abiertos de un tambor. Originalmente los parches fueron confeccionados con cuero de vacuno, pero era muy difícil mantenerlos afinados, dada su pobre su resistencia a los efectos climáticos de la humedad y la temperatura.

En 1956, Chick Evans inventó el parche de plástico, recurriendo a un derivado del poliéster llamado tereftalato de polietileno, que había sido sintetizado por la firma DuPont, la cual lo comercializaba con el nombre de Mylar.

Las ventajas del parche de plástico fueron evidentes desde un principio:
  • menor costo
  • tonalidad relativamente estable
  • menores efectos ambientales
  • mayor durabilidad
Luego de la aparición del Mylar, DuPont produjo una nueva fibra sintética derivada de la aramida, el Kevlar, con el que también se comenzaron a elaborar parches.

Pese a su gran resistencia e incomparable durabilidad, generaban muchas afecciones en las manos de los bateristas, debidas al rebote excesivo que producían, como tendinitis y síndrome del tunel carpiano; por otro lado, ofrecían muy poca resonancia y un estrecho rango tonal.

Es así que progresivamente fue restringiéndose la utilidad del Kevlar a dos situaciones específicas: la confección de protectores contra impacto (v.gr. contra el mazo del pedal del bombo: "Kick Pad" de Aquarian o "Falam Slam" de Remo) y la elaboración de parches para tambores de marcha. Hoy en día el Mylar sigue siendo el material preferido para la confección de parches.

Conceptos Básicos

Como sabemos, todo parche viene provisto de un armazón circular de aluminio, el cual permite montarlo sobre uno de los extremos del casco. Luego se coloca el aro metálico, que le dará sujeción y permitirá tensarlo, en base a la presión que genere el ajuste de los pasantes, estirándolo en forma homogénea hasta alcanzar la tensión requerida en la membrana.

Hay acuerdo general respecto a que uno de los determinantes mayores en el sonido de un tambor es el parche, ya que es el generador del tono, con un impacto también considerable en el timbre, el ataque y el sustain del tambor. Al respecto, debemos recordar algunos principios básicos, ya revisados en otros artículos de este blog:
  • el sustain está referido a la duración del sonido del tambor;
  • el ataque es qué tan rápido alcanza su máxima intensidad; y
  • el tono es su frecuencia principal (grave o aguda).
La regla general que debemos recordar es que un parche más grueso genera menos ataque, menor sustain, menos resonancia y tonos más bajos; por el contrario, un parche de menor grosor producirá más ataque, mayor sustain, más resonancia y tonos más altos. Como regla práctica: 

la relación entre grosor y cualidades sonoras (ataque, sustain, resonancia y tonalidad) responde al principio de menos es más!

Es fácil entender este concepto, puesto que si el parche es más fino va a absorber el golpe más rápido (ataque), podrá vibrar más (resonancia) y por más tiempo (sustain).

Cuando hablamos de grosor debemos expresarlo en su unidad de medida, y ésta es el Mil, la unidad de grosor referencial para toda película de poliéster. El Mil equivale a la milésima parte de la pulgada (0.0254 mm ó 25.4 micrómetros). Usualmente, los parches emplean grosores estandarizados, de suerte que pueden encontrarse en el mercado los de 3, 7, 10 y 14 Mil. Estos últimos en realidad están formados por 2 capas de 7 Mil cada una.

Entre los más prominentes fabricantes de parches a nivel mundial se incluyen empresas como Aquarian, Evans y Remo. Sin embargo, dado que en el mercado peruano sólo contamos con distribuidores oficiales de Remo, en adelante nos ocuparemos fundamentalmente de aquellos producidos por esta última marca, poniendo especial énfasis en sus modelos más reconocidos.

Análisis Estructural

En función de su estructura, existen tres factores primarios que afectan el sonido de un parche:
  • la Capa o Película
  • las Aplicaciones y
  • la Configuración
La película de Mylar puede tener los siguientes grosores:
  • Delgado.- 3 Mil
  • Medio.- 7 Mil
  • Grueso.- 10 Mil
Además puede presentarse en diferentes colores:
  • Transparente ("Clear")
  • Blanco ("Smooth White")
  • Gris ("Suede")
  • Negro ("Black Suede" y "Ebony")
Las aplicaciones están referidas a determinados procesos a los que se somete la película de Mylar para modificar su textura y/o sus cualidades sonoras. Entre las aplicaciones principales tenemos:
  • el "Coating" (revestimiento)
  • el "Overlaying" (capa adicional por encima) y
  • el "Underlaying" (capa adicional por debajo)
El Revestimiento consiste en rocear un material por encima de la capa, de manera que se modifique la textura de la superficie del parche. Los ejemplos más conocidos son los siguientes:
  • La mayoría de parches para tarola se recubren con un material áspero a fin de permitir la acción de frote de las escobillas. v.gr. Coated
  • Otros, en cambio, se revisten de materiales que modifiquen la sonoridad del mismo. v.gr. resina texturizada en los parches Renaissance o una combinación de algodón y poliéster en los Fiberskyn 3.
El overlaying consiste en colocar una capa adicional de Mylar por encima del film en forma de círculo central ("dotted") de 4-10" de diámetro.

Si bien se amortiguan algunos sobretonos, reforzando así la nota fundamental, siempre tienen un cierto efecto de sordina, y pueden resultar incómodos al momento de usar una escobilla en la tarola.

Se hallan disponibles como variantes del tipo Ambassador, dando origen a una nueva serie denominada CS ("Control Sound").

En el caso del Underlaying, también se instala una capa adicional de Mylar pero por debajo del parche de percusión, de modo que no se interponga con el trayecto de las escobillas, al evitar irregularidades en la superficie. v.gr. Powerstroke.

En efecto, los parches Powerstroke 3 y 4 se caracterizan por la presencia de un anillo subyacente (underlaying) a modo de sordina, a fin de eliminar algunos sobretonos agudos y espúreos. Vienen tanto en modelos "clear" como "coated". Estos últimos a su vez con o sin centro desglosable, a fin de poder o no reducir el espesor al medio del parche, respectivamente.

Si bien los Powerstroke 3 (capa única de 10 Mil) y los Powerstroke 4 (dos capas de 7 Mil) se diseñaron inicialmente para la tarola y el bombo, hoy tal utilidad ha sido redirigida hacia otros modelos más modernos, como los parches Powerstroke X (tarola) y Powersonic (bombo) de modo que Powerstroke 3 y 4 ya se encuentran disponibles para el resto de tambores.

En el caso del Powersonic es un parche bicapa con dos sordinas en anillo en su periferie (underlaying), hechas de material microporoso (espuma), y con una sordina externa al pie del parche, desmontable mediante broches. Está específicamente diseñado para el bombo.

Cuando hablamos de configuración nos referimos a ciertos aspectos básicos:
  • Número y Grosor de las capas ("plies")
  • Presencia o No de Material Interpuesto entre ambas
Parches de Capa Unica
Constan de una sola capa de Mylar, la que puede ser de diversos grosores. De menor a mayor espesor, son los siguientes:
  • Thin.- 1 Capa x 3 Mil
  • Diplomat.- 1 Capa x 7 Mil
  • Ambassador.- 1 Capa x 10 Mil
Los modelos pesados (Heavy, Extra Heavy y Super Heavy) no son para batería sino para tambores de marcha; tampoco se importan en Perú, y en algunos catálogos ya ni siquiera figuran.

Parches de Doble Capa
Dos capas medianas de Mylar, lo que permite instalar un material entre ambas. Son mal llamados Parches Hidráulicos, por ser lo más parecido a los originales de la marca Evans, que sí cuentan con una emulsión interpuesta en toda la extensión del parche. En realidad, sólo los Pinstripe tienen algo parecido, pero sólo en su anillo exterior. Siempre de menor a mayor espesor, son los siguientes:
  • Emperor.- 2 Capas x 7 Mil, sin material interpuesto.
  • Pinstripe.- 2 Capas x 7 Mil, y anillo exterior dispuesto a modo de sordina. Tiene una versión taiwanesa llamada Encore que es bastante buena y de menor costo que la versión americana.
Tanto Pinstripe como Encore están compuestos por dos láminas de Diplomat, generalmente transparentes, y un anillo circundante de resina epóxica, que sella la unión entre ambas capas, con el fin de apagar los sobretonos de alta frecuencia.

Los parches de doble capa tienen un grosor intermedio entre los modelos Ambassador y los tipo Heavy. Este concepto es de suma importancia, pues es una norma que, para todos los efectos, el parche superior, batero o de percusión debe ser más grueso que el parche inferior o de resonancia.

Cabe indicar que al golpear este tipo de parches una capa atenúa la vibración de la otra, lo cual refuerza las características naturales de un parche de mayor grosor, cual es reducir el sustain, el ataque y la resonancia. Contrario sensu, los parches resonantes siempre deben ser de una sola capa: Thin para la tarola y Diplomat o Ambassador para los tomes.

Conclusiones

Hasta el momento hemos hablado de colores, de aplicaciones y de configuraciones como criterios de diferenciación. Ahora vamos a ocuparnos de las diversas series de parches Remo.
  • La denominación general de los parches Remo comienza con la identificación del pais de origen del producto. v.gr. el término Weatherking identifica los producidos en sus plantas de los Estados Unidos.
  • A continuación se reconoce el color del parche (Clear, Suede, Ebony, etc).
  • Luego se señala la presencia de algún revestimiento (Coated, Renaissance, Fiberskyn, etc).
  • Seguidamente se indica su configuración por modelo (Thin, Diplomat, Ambassador, Emperor, Pinstripe, etc).
Sobre estas bases se establece una multiplicidad de opciones, con características acústicas especiales que les otorgan sus bondades específicas, y que para los modelos más comunes son las siguientes:
  • Thin (Snare Side).- resonantes (bordoneros) para tarola.
  • Diplomat.- resonantes para tomes.
  • Ambassador.- resonantes para tomes y batidores para tarola.
  • Emperor, Pinstripe y Encore.- batidores para tomes.
Las marcas Evans y Aquarian no cuentan con representantes formales en el mercado nacional. Sin embargo, algunas tiendas musicales importan eventualmente un número muy limitado de sus modelos más populares.

De Evans tenemos a disposición los de la serie Genera:
  • Genera G1.- monocapa equivalente al Ambassador.
  • Genera G2.- bicapa equivalente al Emperor.
  • Edge Control EC2.- bicapa equivalente al Pinstripe.
En cuanto a los modelos de Aquarian contamos con los siguientes:
  • Classic Clear.- equivalente al Ambassador y Genera G1.
  • Response II.- equivalente al Emperor y Genera G2.
  • Performance II.- equivalente al Pinstripe y Edge Control EC2.
Comentarios Finales

El presente artículo es sólo una primera aproximación al tema de los parches de batería, el cual se encuentra en constante revisión a la luz de los avances de la tecnología.

La aparición de nuevos modelos, muchos de los cuales representan la desaparición de otros más antiguos, complica aún más las cosas.

Pese a ello, nuestro propósito ha sido brindar una visión general del tema, a la vez que sentar principios conceptuales, a partir de lo cual cada lector pueda irse enriqueciendo en base a su propia experiencia y la información técnica disponible.

Video

Seguidamente, un interesante documental de la marca Evans acerca del proceso de fabricación de parches para batería.