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Sentido del Tiempo

Desde el primer instante que nos enfrentamos a un set de batería nos vemos precisados a desarollar nuestro sentido del tiempo, entendido como la capacidad de reconocer el intérvalo entre dos momentos.

El ser humano cuenta con esta capacidad de modo natural, la cual depende de la interacción de áreas muy específicas de la corteza cerebral, el cerebelo y los ganglios basales, y pese a no contar con terminaciones nerviosas que funjan de sensores para tal propósito.

No sólo eso, debemos hacerlo de manera inveterada y coordinando el movimiento sincrónico de nuestras cuatro extremidades. Y aunque siempre es posible contar con un metrónomo, esto no garantiza que nuestra respuesta motriz sea la más adecuada.

Por ello les recomiendo seguir unas cuantas reglas sencillas para irlo desarrollando.

1. Secuenciación

Antes que desarrollar velocidad, los rudimentos tienen por finalidad fijar secuencias de golpes que han probado ser útiles para la mayoría de percusionistas.

Tales secuencias deben facilitarnos algunos recursos básicos:
  • diferenciar los distintos tipos de golpes
  • aprender a combinarlos y matizarlos
  • respetar los silencios interpuestos
Objetivos Principales.-
  • Que no te falten ni te sobren golpes...
  • Que no te falten ni te sobren silencios...
2. Sincronización

Tanto si optamos por ejecuciones lineales como no lineales, nuestros golpes manuales deben estar sincronizados con nuestros pies. En las primeras se privilegia la alternancia entre miembros, en tanto que en las segundas se hace lo propio con los golpes en simultáneo.

En ambos casos es necesario dominar las reglas de interdependencia entre ejes, para luego probar con las técnicas de independización.

Objetivos Principales.-
  • Que tu bombo no falle en marcar el inicio del compás...
  • Que tu pedal de hi-hat acompañe los tiempos débiles...
3. Acomodación

El beat natural de cada quien lo lleva a tocar dentro de un rango de confort, el cual varía de acuerdo a las propias influencias y objetivos de cada baterista. No es lo mismo aspirar a tocar jazz que querer convertirse en baterista de heavy metal.

No obstante, sea cual sea tu punto de partida y de destino, siempre es conveniente ir ampliando dicho rango a fin de cubrir los distintos géneros musicales.

Objetivos Principales.-
  • Que sostengas el tempo en un rango cada vez más amplio...
  • Que puedas hacer cortes cada vez más prolongados... 
4. Independización

Aunque no todos puedan lograrla, si sólo pudieras hacerlo con uno de tus miembros deberías escoger el pie izquierdo, con el cual accionas el pedal de hi-hat.

Hasta hace unos 50 años el bombo sólo servía para reforzar tiempos fuertes y como marcador del tempo. Pero es con Papa Joe Jones que esta última función se traslada al charles.

Este cambio fue fundamental para permitir que el bombo se incorpore al resto de tambores manuales como una voz más, formando parte de patrones y cortes más modernos y complejos.

Objetivos Principales.-
  • Que marques el tempo con el charles...
  • Que tu pedal de hi-hat acompañe los cuatro tiempos...
5. Aceleración

Todo lo dicho hasta ahora tiene que hacerse a distinta velocidad para un mismo tempo. Para ello es necesario ir cambiando figuras de valor de momento a momento.

Recuerda que la aceleración puede ser incluso negativa, como ocurre con los rubatos, que dan la impresión de enlentecimiento con simples modificaciones de tales figuras. v.gr. pasar de corcheas a negras.

Objetivos Principales.-
  • Que puedas sostener el tempo a varias velocidades...
  • Que marques semicorcheas con el pedal de hi-hat...
Conclusión

El objetivo final es que puedas jugar sin temor con tu velocidad y por espacios de tiempo cada vez mayores, porque tienes la seguridad que te otorga un perfecto sentido del tiempo.

Con dicha seguridad y un poquito de buen gusto se te abren infinitas posibilidades combinatorias de golpes y silencios, con las cuales vas a poder personalizar tus intros, cortes, adornos y remates.

Video

A continuación un epítome del sentido del tiempo, Soko Richardson (1939-2004), tocando My Woman Has A Black Cat Bone con Albert Collins en Austin, Texas, el 28 de Octubre de 1991.

Rubato

El término rubato (robado) o tempo rubato (tiempo robado), consiste en la modificación discreta y transitoria del ritmo de ejecución de una pieza musical.

Como explicaremos luego, esta moderna concepción deriva de haber extendido su significado literal y primigenio, para incorporar también aquellos cambios en los que, en vez de reducir el ritmo, este pudiera incrementarse.

En sentido estricto, el efecto rubato puede alcanzarse mediante un pequeño cambio en la métrica o en el tempo. Usualmente afecta unos pocos tiempos, pudiendo comprometer a todos los ejecutantes o en especial a uno de ellos.

El concepto actual del rubato incluye tanto el hecho de reducir como de incrementar la velocidad de ejecución. Entendido ésto, podemos hablar tanto de rubatos hacia atrás o enlentecedores, los más comunes, como de rubatos hacia adelante o aceleradores, algo más excepcionales.

Un rubato hacia atrás puede lograrse tanto reduciendo la métrica como el tempo (uno de ellos, no ambos). v.gr. pasar de un 4/4 a 2/4 ó reduciendo el tempo a la mitad. En cualquiera de los dos casos, la impresión generada será de enlentecimiento. La figura contraria opera para los rubatos hacia adelante.

En el caso de la batería, es muy común emplear rubatos para darle fin a una canción, conformando en todo o en parte el outro o remate de la misma. En otras ocasiones, el rubato está metido en medio del tema (interpuesto), generando un efecto tan peculiar y distintivo que llegue a convertirse en un obligado.

Un claro ejemplo de rubato interpuesto lo tenemos en Alta Suciedad de Andrés Calamaro, o en el tema Las Dos de la banda funk peruana "La Roja", siendo ejemplo ambos de rubatos hacia atrás. Los rubatos hacia adelante son mucho más comunes en composiciones de blues y de jazz, como suele ocurrir con muchas ejecuciones del extraordinario baterista Dennis Chambers.

El rubato interpuesto demanda un perfecto control del tempo, que nos permita zafarnos por un momento de él, para recuperarlo luego con absoluta precisión y naturalidad. Caso contrario, impactaría al oyente como un error en vez de un adorno.

A continuación, el extraordinario baterista Poogie Bell hace gala del rubato en sus distintas variantes, para acompañar al genial Albert Collins en la interpretación de Black Cat Bone, un clásico del blues de la autoría de Hop Wilson.

Recalculando Tempos

Hace pocos días, a raiz de estar armando el repertorio para un show de blues, tuve que entrar a tallar en las diferencias entre el vocalista y el guitarrista de mi banda.

Habíamos escogido tocar Born Under A Bad Sign, tema original de Albert King. Nos gustaban las versiones de Koko Taylor con Buddy Guy y la de Jimi Hendrix (originalmente solo instrumental), ambas con un patrón de batería bastante similar. Empero, mientras el cantante prefería la primera, al otro le motivaba más la segunda.

La cosa es que si lo tocábamos como Hendrix (78 QPM) la lírica se hacía muy lenta, espaciada, mientras que si lo hacíamos como Taylor y Guy (103 QPM) el solo de guitarra perdía su cadenciosidad. En ese momento se me ocurrió buscar una salida intermedia, esto es, darle un nuevo tempo, de modo que unos y otros se sintieran cómodos.


Felizmente, mi ordenador cuenta con un Reproductor de Medios Creative, que vino con la tarjeta de sonido Audigy. Lo bueno que tiene es que permite modificar la velocidad de reproducción, sin que por ello se altere la tonalidad del tema. En efecto, el cursor inferior permite ir variando dicha velocidad por un múltiplo determinado:
  • si es menos de 1 (corrido a la izquierda) se reduce; y 
  • si es mayor de 1 (corrido a la derecha) se incrementa.
Otra cosa que nos sirvió mucho, aparte de una calculadora, fue un cronómetro XNote Timer, que se puede descargar gratuitamente por internet, e instalarlo en nuestro escritorio. Haciendo pruebas, se pusieron ambos de acuerdo en un beat de 93 a 94 QPM. Esto quería decir que teníamos que aumentar la velocidad de la versión de Jimi Hendrix a 1.20 (1.20x78=93.6) y reducir la de Koko Taylor con Buddy Guy a 0.91 (0.91x103=93.7).


Auxiliados por la Grabadora de Sonido del ordenador, regrabamos ambas versiones, obteniendo un mismo tempo para ambas, de modo que las dos partes pudieran practicar lo que luego habríamos de tocar todos juntos.


Seguro saben que por defecto sólo graba 60 segundos, de modo que hay que contar primero con una pista-plantilla de mayor duración encima de la cual podamos grabar lo que se vaya escuchando a través del reproductor de medios.

Espero que este consejo pueda serles de utilidad cuando se hallen en similar predicamento. Como anécdota, les contaré que al final todo quedó en un buen ejercicio mental, porque como grupo nos decidimos por la versión del propio Albert King y Stevie Ray Vaughan In Session de 1983.

Calculando Tempos

Introducción

Con frecuencia solemos preguntarnos que tempo tiene un tema que queremos tocar. Yo hago uso de un método muy práctico que paso a describirles.

Lo único que necesitamos es un reloj con segundero (aunque sería mejor si fuera un cronómetro), una hoja de papel, un lapiz y buena oreja.

Recordemos que el tempo se expresa en unidades BPM (beats per minute), QPM (quarter-notes per minute) o negras por minuto, con independencia de la métrica que se emplee. En los siguientes ejemplos nos ocuparemos de la métrica cuaternaria ó "4/4" por ser con largueza la más popular.

Métrica Cuaternaria Convencional

Nos referimos a la métrica "4/4" en la que cada figura de valor es duplo perfecto de aquella que la precede.

v.gr. redonda, blanca, negra, corchea, etc...

Comienza por contar el tiempo entre 4 compases. v.gr. del primer golpe de bombo del primer compás al primero del quinto compás.

En ese lapso ya habrás tenido 16 negras, cuatro por cada uno de los cuatro compases. Ahora aplicas una regla de tres simple, y calculas cuántas negras habrían en 60 segundos; ese es el tempo.

Si no te gusta detenerte en este tipo de cálculos, todo lo antes dicho se resume en la siguiente fórmula:

Tempo = 960 / tiempo entre 1º y 5º compases

donde el tiempo entre el primer y quinto compases no es más que el número de segundos y fracción entre el primer golpe de bombo de la primera y quinta medidas.

Métrica Cuaternaria No Convencional

Nos referimos a la métrica "4/4" en la que una figura de valor no es duplo perfecto de aquella que la precede.

v.gr. ritmos atresillados, apuntillados, etc...

Pongamos como ejemplo el blues tradicional, que se toca a ritmo de tresillos. Son 4 negras y tres tresillos de corchea por cada una, lo que nos da un total de 12 tresillos de corchea por compás.

Ahora midamos el tiempo transcurrido entre el primer golpe de bombo del primer y quinto compases, igual como lo hicimos para una métrica cuaternaria convencional. Aplicamos la fórmula y nos da el tempo que buscábamos.

Como ves, no hay diferencia respecto al cálculo que hiciéramos para una métrica cuaternaria convencional. Si tienes el buen hábito de contar tresillos, ahi queda la cosa, y el tempo que te salió al despejar la fórmula es el que debes aplicar.

Sin embargo, a muchos no les gusta lo anterior, y prefieren hacer lo que acostumbraba Jeff Porcaro: convertirlo todo a métrica "12/8".

Este recurso es del todo equivalente, porque también entran doce golpes por compás (corcheas en vez de tresillos). Por otro lado, se facilita escribir la partitura de batería, al optar por una figura de valor más simple (corcheas).

Con este tipo de recurso se mantiene el número de compases, aunque se modifica el tempo, puesto que donde antes contábamos 16 negras (cuatro medidas) ahora deberemos contar 24. Lo dicho se resume de la siguiente manera:

Tempo "12/8" = Tempo "4/4" x 3/2

... o lo que es lo mismo ...

1440 / tiempo entre 1º y 5º compases

La nemotecnia sería esta: los minutos de un día entre el número de segundos y fracción contados desde el primer golpe de bombo del primer y quinto compases.

Comentarios Finales

La experiencia enseña que la única forma de evocar algo que alguna vez aprendimos es dejarlo por escrito cuando aún podemos hacerlo.

En tal sentido, estar en capacidad de escribir una partitura de batería, consignando la métrica, el patrón básico, el fraseo (estructura seccional) y el tempo de la canción, es realmente fundamental.

Espero que este artículo haya contribuido a entender este último item, y que puedan estar en condiciones de determinar el tempo de cualquier tema, pues bastará seguir la misma secuencia lógica a la que hemos recurrido en este artículo.

Metrónomo Interno

Introducción

Todos conocemos la importancia del metrónomo en las más diversas circunstancias. Tanto para practicar, como para grabar, incluso al momento de tocar en público, este pequeño adminículo es nuestra mejor referencia. Y como los bateristas somos a la vez la guía de nuestros compañeros de banda, su relevancia es aún mayor.

Sin embargo, no faltan las oportunidades en que no podemos contar con su apoyo. Una sesión improvisada, una pila que se agota, el ruido que lo opaca o un simple olvido, pueden obligarnos a prescindir de sus servicios.

Desarrollar nuestro Metrónomo Interno es por ello de extraordinaria importancia, y algo que se va ganando sólo con la práctica. A decir verdad, han habido grandes bateristas que jamás recurrieron al click, ni siquiera al momento de grabar, como John Bonham, Ringo Starr y Roger Taylor; y nadie va a decirnos que Led Zeppelin, The Beatles o Queen sonaban desacompasados.

Existen distintas técnicas para ir desarrollando nuestro control del tempo sin ayuda del metrónomo. Entre las más conocidas podemos señalar las siguientes.

Conteo de Métrica

La primera y más simple es acostumbrarnos a contar los tiempos y los compases, de la manera más exacta posible. El uso exclusivo de monosílabos, como hacerlo en inglés, puede contribuir mucho a este propósito. Les sugiero revisar mi artículo al respecto.

Reducir el Tempo en el Metrónomo

Consiste en bajar primero a la mitad y luego a la cuarta parte el tempo del metrónomo. En el primer caso estaremos pasando a contar blancas, y en el segundo redondas. Con ello vamos reduciendo en forma progresiva nuestra dependencia del click.

Reducir el Volumen del Metrónomo

Esto nos pone en una situación muy parecida a la de tocar en público en la que la bulla termina opacando el click. Irlo apagando en forma progresiva sirve para que vayas dependiendo cada vez menos del metrónomo, sin que te sientas abandonado en el proceso, porque sabes que ahi, aunque bajito, te está respaldando.

Silenciar la Pista de Respaldo

En este caso se trata de ir silenciando tramos cada vez más largos de la pista de respaldo, de modo que lleguemos eventualmente al punto de no requerirla. El único problema es que para ello hay que trabajar con pistas MIDI, anulando compases sin borrar los hoyos, los cuales tienen que ser cada vez mayores.

Comentarios Finales

Ringo Starr es y será siempre un personaje controversial. Tildado de poco talentoso por muchos, hay algo que nadie le ha podido discutir hasta ahora: jamás uso metrónomo, ni siquiera para grabar. Dicen sus biógrafos que cuando había que hacer varias tomas, todas las hacía al mismo tempo. Es el epítome del tempo perfecto.

Todos tenemos un reloj interno, pues nuestro cuerpo cumple ritmos circadianos, de modo que la capacidad de desarrollarlo está fuera de cualquier duda. Demanda práctica, constancia, pero se puede hacer.

Ojalá que una o varias de las técnicas aquí planteadas puedan serles de utilidad para lograrlo.

Tempo & Movimiento

Musicalmente hablando, se denomina Movimiento o Aire el grado de lentitud o celeridad con que se ejecuta una pieza determinada.

El movimiento se indica en la partitura recurriendo a ciertas palabras en lengua italiana:

  • Grave (lentísimo)
  • Largo (muy lento)
  • Larghetto (lento)
  • Adagio (moderadamente lento)
  • Andante (moderado)
  • Allegretto (moderadamente rápido)
  • Allegro (animado)
  • Vivace (muy animado)
  • Presto (rápido)
  • Prestissimo (muy rápido)

Entendemos por Tempo la velocidad a la cual se toca un tema, la que por convención se expresa en las siguientes unidades:

  • BPM (beat per minute) o pulsaciones por minuto
  • QPM (quarter-note per minute) o negras por minuto

En realidad, ambas unidades son del todo equivalentes. Al expresar el tempo lo hacemos de manera independiente del tipo de métrica o del número de compases o medidas en el que puedan encajar cierta cantidad de notas.

Podemos concluir que respecto a la velocidad de ejecución:

  • el movimiento nos da el marco conceptual
  • pero el tempo es su criterio operativo

A continuación, algunas equivalencias entre ambos puntos de vista:

  • Grave (lentísimo): menos de 40 qpm
  • Largo (muy lento): 40-60 qpm
  • Larghetto (lento): 60-66 qpm
  • Adagio (moderadamente lento): 66-76 qpm
  • Andante (moderado): 76-108 qpm
  • Allegretto (moderadamente rápido): 108-120 qpm
  • Allegro (animado): 120-140 qpm
  • Vivace (muy animado): 140-168 qpm
  • Presto (rápido): 168-200 qpm
  • Prestissimo (muy rápido): más de 200 qpm

Cabe aquí recordar la sinonimia de movimiento: el Aire. Cuando se dice que un tema tiene el aire de un género, es porque suena a la velocidad que caracteriza al mismo. A nadie se le ocurriría tocar un vals a ritmo de guaracha, o un guaguancó a ritmo de balada.

Comentarios Finales

Por todo lo dicho, debe quedar claro que en cuanto al tempo existen rangos, y que cada género tiene los suyos, para mantener ese aire que le caracteriza.

Felizmente, hoy todas las partituras y tablaturas consignan el tempo exacto, pudiendo valernos de un simple metrónomo para sostenerlo en todo momento.

Sin embargo, uno puede permitirse ciertas licencias, esto es, tocarlo un poco más lento o algo más rápido que su tempo original, tratando de ubicarlo en nuestro rango de confort, y siempre que se respete el correspondiente a su género musical.

Tempo y Metrónomo

Si bien es cierto que la función principal del baterista es mantener el tempo de la canción, no siempre es fácil hacerlo sin la ayuda de un metrónomo. Todos los que tocamos sabemos que para ello solamente existe un método seguro, y es recurrir a este incómodo adminículo.

Del clásico "click" de los metrónomos antiguos, hemos pasado a modernos accesorios, que van desde los "ear plug" (tipo tapón auricular) hasta los que disponen del sistema "count aloud" (donde una voz te va diciendo en qué tiempo del compás te encuentras) como el Boss DB-90.

Sea cual sea el sistema que escojas, éste debe resultar cómodo. Pero por sobre todo, toca y sigue tocando; no te detengas a pensar cómo acomodarte al click, pues tan solo se trata de un apoyo.

Recuerda que si te detienes en un error, esa fracción de segundo puede desacompasar más la canción (por haberte "comido" un tiempo) que una discreta modificación del tempo, que más que seguro pasará absolutamente inadvertida por tu público.

Beat Natural y Uso del Metrónomo

Creo que casi todos hemos aprendido a tocar tras comprarnos una batería. Y del metrónomo, no sabíamos absolutamente nada!

Poco después, tras leer algunos textos o ver videos, trataron de hacernos entender lo importante que era contar con un metrónomo; pero igual, estaba caro, y hasta nos parecía un poco tonto tener que comprar un aparatito que lo único que hace es "lanzar unos pititos" cada cierto rato!

Pasa el tiempo, comenzamos a tocar, y lo primero que intentamos es ir sacando nuestros propios patrones. Por cierto, lo hacemos a una cierta velocidad o "tempo" que nos es natural, y que en mucho está influenciado por el tipo de géneros musicales que solíamos escuchar antes de comprarnos el instrumento. Ese es nuestro "beat natural"!

El tempo se expresa en unidades QPM (quarter-note per minute) o negras por minuto. A partir de nuestro beat natural (X) podemos establecer un margen hacia arriba (X+10) y hacia abajo (X-10), para crear un Rango de Confort de aproximadamente 20 QPM, en el que nos resulta más cómodo tocar.

La traducción literal de "beat" es latido o pulsación, y asi como tu ritmo cardíaco no es igual que el mío, tu beat al tocar no es tampoco el mismo. Por cierto, al igual que con la métrica (que en su mayoría es de 4/4), el tempo para un determinado género es más o menos constante, de suerte que dependiendo de que te toque interpretar lo harás de forma "casi" coincidente con la versión original.

Y digo "casi" porque si te pones a escuchar la canción mientras tocas apreciarás la diferencia entre tu velocidad y su verdadero tempo, al cual los músicos la interpretaron originalmente.

¡Esta diferencia, en principio apenas perceptible, se hace notoria al superponer tu instrumento a la canción, lo que te deja en claro la importancia de usar un metrónomo!

Otro gran problema es cuando ya te aprendiste los patrones básicos pero también los tocas a tu propio tempo. Y ocurre con frecuencia que un tema cualquiera (sea un cover o uno original) tiene que tocarse a otra velocidad, que no es la tuya. Nuevamente, se hace necesario que modifiques tu ritmo, pues por momentos te pierdes.

Para estar preparado a tocar a diferentes velocidades, aunque sea un mismo patrón, deberás practicar auxiliado por un metrónomo.

Finalmente, si bien es cierto que a la hora de tocar en grupo es muy probable que entre todos los de la banda se "acomoden" a un tempo determinado, no ocurre lo mismo a la hora de grabar en un estudio porque cada uno lo hace en distintos momentos. En tal situación no tendrás a tus amigos para que te "empujen" o te "jalen", y será el metrónomo tu único medio de auxilio.

¡Por todos estos conceptos, cómprate un metrónomo y comienza a practicar con él!