Second Line Drumming
Acento y Conteo de Métrica
Introducción
Como sabemos, todo ritmo cuaternario ó 4/4 está compuesto por cuatro tiempos de negras. El numerador expresa el número de tiempos de cada compás, mientras que el denominador el tipo de tiempos que lo conforman. La negra es por tanto la Figura de Valor (fdv), mientras que cada uno de estos cuatro tiempos se considera una Fracción de Compás (fdc).
La fdv negra (1/4) puede ser subdividida en dos corcheas (1/8) y éstas a su vez en dos semicorcheas (1/16), dando lugar a ocho y dieciseis fdc, respectivamente.
La denominación de cada uno de los tiempos de negra es numérica y correlativa, yendo del 1 al 4, en tanto que las corcheas se identifican en el conteo de métrica por la letra "y" o el signo "&". En el caso de las semicorcheas, las distinguimos por la letra "e" (entre el número y la "y" que le sigue) y por el monosílabo "ah" o la letra "a" (entre la "y" y el siguiente número), para cada tiempo del compás.
Se conoce como Conteo de Métrica la cuenta que uno lleva de cada una de estas fdv al momento de tocar. Para hacerlo se recurre a su denominación en idioma inglés, ya que así todas las fdc pueden identificarse a través de monosílabos. Lamentablemente, en nuestra lengua tendríamos problemas con el 1º y 4º tiempos, dado que ambos requerirían dos golpes de voz para su pronunciación.
Acento de Métrica
Popularmente se considera que la acentuación natural de este tipo de medida es que el 1º y 3º tiempo son Tiempos Fuertes o Downbeats, en tanto que el 2º y 4º tiempo son Tiempos Débiles o Backbeats.
Sensu estricto, el tercer tiempo debería denominarse Tiempo Semi-Fuerte, pero esta disquisición fue relegada por antiguos bateristas aduciendo no contribuir de forma práctica a la ejecución. Empero fue rescatada por dos géneros musicales, la cumbia y la variante one drop del reggae, en las que se ubica el primer golpe de bombo justo en el tiempo 3 de negras.
Clásicamente, hemos aprendido que la tarola acompaña a los tiempos débiles, a fin de darles acentuación, en tanto que el bombo hace lo propio con los tiempos fuertes. En el siguiente pentagrama dividimos un compás en 16 fdc (semicorcheas) tocadas todas en el charles, y acompañado del bombo en los tiempos 1 y 3 como de la tarola en los tiempos 2 y 4; además mostramos el conteo de métrica en la parte inferior:

Otra acepción de estos "beats" o "pulsaciones" es definir dos estilos de toque. El primero, màs clásico, respeta la acentuación natural marcando los tiempos fuertes con el bombo y acentuando los débiles con la tarola; a ésto se llama tocar al estilo "downbeat". En el otro se invierte este patrón (acentuación invertida), de modo que la caja suene en los tiempos 1 y 3, mientras el bombo lo hace en el 2 y 4; a ésto se llama tocar al estilo "backbeat". v.gr. ciertas variantes del reggae.
El resultado es que al final todos los tiempos de negra terminan marcándose claramente, ya sea con el bombo o con la tarola.
Recordemos que estos son nuestros dos principales tambores de ritmo, mientras que el hi-hat y el ride suelen denominarse platillos de ritmo...
Nuevos Tiempos Fuertes y Débiles
Lo dicho hasta aquí nos sirve para explicar una nueva tendencia baterística, cual es la de denominar a cada tiempo del compás cuaternario como un Nuevo Tiempo Fuerte. Cualquier golpe que apliquemos en estos tiempos se denomina On-Beat.
Según esta acepción, los tiempos débiles son todas las corcheas y semicorcheas interpuestas, esto es, las "y", las "e" y las "a". Todo golpe aplicado en estos Nuevos Tiempos Débiles será considerado una síncopa u Off-Beat.
Ahora bien, si un golpe de bombo o tarola se produce en la inmediata precedencia del primer tiempo del siguiente compás, esta figura se denomina Upbeat. La función del upbeat es darle continuidad al toque de compás a compás. Esto es a veces fundamental, dado que en batería las notas son instantáneas (no continuas) por tratarse de golpes individuales cuya sonoridad se extingue a poco de aplicarse.
Conteo de Métrica
Algo que pocos saben es que muchas veces los bateristas tocamos auxiliados por un metrónomo, o llevando la cuenta de todos nuestros tiempos (sea mentalmente o en voz baja). Tal subterfugio se conoce como Conteo de Métrica. A lo dicho en la parte introductoria del presente artículo habría que agregar algunos conceptos.
Cada vez que cambiamos de compás podemos reemplazar el primer número de cada medida por el número del compás, pero de manera acentuada. v.gr. si (como regularmente ocurre) una sección (verso o coro) cuenta con un número de compases "múltiplo de 4" se completa una vuelta y se vuelve al uno. A continuación un ejemplo:
1
y 2 y 3 y 4 y 2 y 2 y 3 y 4 y 3 y 2 y 3 y 4 y 4 y 2 y 3 y 4 y 1...Ya sabemos que una vuelta es una tanda de 4 compases. En caso querramos contar también las vueltas podemos reemplazar el primer tiempo de cada una por una letra, y seguir correlativamente.
No todos piensan igual
Dadas ya las explicaciones en el sentido teórico del tema, hemos de reconocer que no es el concepto que maneja la mayoría. Creo por ello pertinente mencionar aquí un par de aspectos que a veces se prestan a confusión en lo que respecta al downbeat y al backbeat.
Un primer error es denominar backbeat al tiempo en el que golpean la caja. Como la acentuación natural lo hace en los tiempos pares, se emplean como sinónimos backbeat y golpe de tarola, de modo que podemos escuchar de algunos músicos decir "el backbeat en el tercer tiempo" para significar en realidad "la caja en el tercer tiempo". Sin ser estrictamente lo mismo, al menos no desorienta, porque al tocar backbeat se invierte la acentuación, y con ello el patrón.
El segundo, aún más craso, requiere para su justa comprensión que nos remitamos a un formato básico de dictado rítmico de corcheas.
El bombo habrá de ser la voz "tum" y la tarola la voz "ta", recurriendo al símbolo "x" para expresar un silencio de tambores.
Se cree que un ritmo es downbeat cuando el dictado rítmico es así:
- "tum-x-ta-x-tum-tum-ta-x"
- "tum-tum-ta-x-tum-tum-ta-x"
Análogamente, consideran backbeat cuando el dictado rítmico es así:
- "tum-x-ta-tum-tum-x-ta-x"
- "tum-x-ta-tum-tum-x-ta-tum" (upbeat típico)
O una mezcla de ambos:
- "tum-x-ta-tum-x-tum-ta-x"
- "tum-x-ta-tum-x-tum-ta-tum"
Es decir, ahí donde haya un silencio (x) ¿quién "marca" primero la secuencia de golpes de tambor que sigue? ¿el bombo o la tarola? Si lo hace el bombo lo llaman downbeat, y si lo hace la tarola le dicen backbeat.
Creo fácil entender por qué esta noción se halla tan difundida. Si suena primero el bombo, como en la acentuación natural, le llaman downbeat, y si lo hace la tarola, como en la acentuación invertida, le dicen backbeat. Claro está, y ahi su defecto, no toman en cuenta en qué parte del compás se encuentran, lo que es básico para poder interrelacionarse con el resto de ejecutantes y estar a tono con el momento de la canción.
Si bien es cierto que esta acepción es meramente intuitiva, está muy extendida entre músicos populares, por lo cual decidí consignarla. No obstante, dejo a criterio de los lectores recurrir o no a ella a fin de comunicarse con otros músicos.
Para aquellos que quieran ampliar estos conceptos, pueden revisar mi siguiente articulo sobre Acentuación Natural.
Acentuación Natural
Introducción
Repasaremos en principio algunos tópicos abordados en mi artículo anterior sobre Acento y Conteo de Métrica.
Se denomina Acentuación a la calificación de los tiempos de un compás, a fin de darles el énfasis que corresponda. Estos a su vez pueden ser:
- Tiempos Fuertes
- Tiempos Débiles
- Tiempos Semifuertes
En el pentagrama se expresa la acentuación mediante un signo ">" por encima de la nota que corresponda.
Cuando un compás cuaternario tiene Acentuación Natural se obvia dicha anotación. En tal situación, los 4 tiempos se califican de la siguiente manera:
- Fuertes o Impares (Odd Times).- 1 y 3 (Downbeats)
- Débiles o Pares (Even Times).- 2 y 4 (Backbeats)
Esta es de cualquier manera una simplificación, ya que en sentido estricto el tiempo 3 se debería considerar como Semifuerte. Como explicamos en su momento, tal acepción sólo tiene una importancia teórica, por lo que la no la tomaremos más en cuenta.
Como veremos luego, estos términos pueden tener dos acepciones: una como tiempo y otra como acentuación.
- Downbeat = Tiempo Fuerte (1+3) ó Acentuación Natural
- Backbeat = Tiempo Débil (2+4) ó Acentuación Invertida
Acentuando Tiempos
Para quienes tocamos batería, esta estructura nos permite:
- marcar los tiempos fuertes con el bombo
- reforzar los tiempos débiles con la tarola
A esta estructura, que acentúa los tiempos impares (1 y 3) se la conoce como Downbeat.
Empero, ciertos ritmos ameritan desplazar la acentuación hacia los tiempos 2 y 4 como ocurre en algunas variantes del reggae (tocando el bombo en los tiempos pares). A esta estructura se la conoce como Backbeat.
En ocasiones marcamos un golpe no en cualquiera de estos cuatro tiempos, sino justo en la corchea interpuesta entre dos de ellos. A este se le llama el Afterbeat del tiempo precedente, y es una forma de síncopa u Off Beat.
Para terminar, la acepción que empleamos la mayoría de bateristas respecto al Upbeat es tocar en la inmediata precedencia del primer tiempo de la siguiente medida, o en el Afterbeat del cuarto tiempo del compás precedente; una corchea antes del siguiente compás.
En resumen, hablaremos de:
- downbeat en 1 y 3 ó cuando acentuamos de forma natural
- backbeat en 2 y 4 ó cuando invertimos tal acentuación
- upbeat cuando golpeamos justo antes del siguiente compás
- afterbeat si ubicamos una síncopa en una corchea interpuesta
Acentuando Fracciones de Tiempo
Cada tiempo del compasillo tiene sus fracciones de compás, como sus corcheas y semicorcheas interpuestas. Cuando golpeamos en ellas decimos que tocamos una Síncopa u Off Beat.
Dentro de cada uno de los cuatro tiempos del compás cuaternario (4/4) aquella fracción que coincide con su inicio se considera la más fuerte de todas. v.gr. si en el tiempo 2, llamado débil, comparamos la 3ª y 4ª corcheas del compás, la fuerte es la 3ª y la débil es la 4ª.
Creo que ahora ya pueden entender por qué modernamente a cada uno de los cuatro tiempos del compás cuaternario se los denomina Nuevos Tiempos Fuertes (On Beat), y por qué las corcheas y semicorcheas interpuestas se consideran como Nuevos Tiempos Débiles (Off Beat).
Síncopa y Contratiempo
Finalmente, cabe aquí hacer una aclaración. El término Síncopa se usa musicalmente para denominar el sonido que se inicia en un tiempo débil y se prolonga sobre un tiempo fuerte.
Sin embargo, en batería ésto no existe, porque hablamos de golpes instantáneos, cortos, y las notas no se prolongan, por el contrario se extinguen. Es por eso que muchos bateristas prefieren emplear el término Off Beat (fuera del tiempo), para diferenciarlo del On Beat (en el tiempo) con el cual se denominan los golpes que se aplican en los tiempos 1, 2, 3 y 4.
Hay un término musical más apropiado, Contratiempo, que es aquel sonido que nace en la parte débil de un compás o de un tiempo, sin prolongarse en su parte fuerte. Es, por así decirlo, la síncopa corta.
Empero, sólo lo usamos para referirnos a las notas fantasmas sobre la tarola, que se aplican en las semicorcheas interpuestas entre las corcheas aplicadas en el hi-hat.
Feeling o Sensación
A veces escuchamos una ejecución de batería, y nos damos cuenta rápidamente que no tiene el "sabor" natural del género musical al que la canción pertenece. Y aunque se haya tocado respetando el patrón de digitación original (sticking), queda siempre esa sensación de que algo le falta.
Algo parecido puede ocurrir al intentar versionar un tema en un género distinto al original. Si bien modificar la métrica de una canción puede ser factible y legítimo, más aún si el fin que se persigue es abrir nuevos mercados, nunca debería perder el "feeling" que caracteriza su versión original, o adquirir aquel que es propio del género hacia el cual se le versiona.
Un caso palmario es la adaptación que se hace de las claves "afro", inicialmente empleadas para métricas ternarias ("3/4") y convertidas a la métrica cuaternaria ("4/4"). Esto es natural, porque no se puede soslayar la importancia de la migración sur y centroamericana a los Estados Unidos, donde la música latina ha ganado muchos adeptos entre la población anglosajona. Es más, existen grandes bateristas norteamericanos que se han especializado en ritmos afrocubanos, y que los ejecutan con un "saoco" impresionante.
Como afirma el gran baterista cubano Ignacio Berroa, ese "feeling" o "feel" es el sentimiento con que se toca una canción, pero también la sensación que ésta produce en tus eventuales oyentes. Esta es por cierto una característica de género, y que se basa en factores de diversa importancia, pero todos trascendentes.
El primero a tener en cuenta es obviamente el ostinatto, que no es más que esa base rítmica que creamos con el bombo para conferirle identidad de género a un tema.
Aunque las permutaciones rítmicas suelen apelar a simples juegos matemáticos con el fin de dar cadencia, valor y posición pentagráfica a cada golpe que apliquemos, es la acentuación otra característica sustantiva de cada género, ya que establece el matiz de una pieza musical de momento a momento, o de golpe a golpe. Esto es lo que los bateristas solemos denominar Dinámica Interna.
Un tercer elemento a considerar es la tímbrica, esto es, que las voces del set vayan acorde con el género que se habrá de tocar. Por ello debemos contar con los percutibles adecuados, pero también dominar el arte de la afinación.
Existe asimismo un cuarto criterio muchas veces soslayado, y es el de los desplazamientos temporales. Este consiste en emplear una fdc (fracción de compás) distinta a la usual, con un valor rítmico menor que el de las figuras comunes del pentagrama de batería. Su fin es crear la ilusión rítmica de tocar alguna parte del set un poquito atrasado o algo adelantado, dándole otro feeling a la ejecución.
Es pues necesario respetar estos cuatro criterios, para que un tema en particular adquiera tipicidad, que se sienta el aire del género, y la ejecución no resulte caprichosa y carente de una clara identidad. Esa sensación es la que vas a transferir al oyente al momento de ejecutar tu instrumento, y la que puede hacer la diferencia entre la forma en que tú tocas la batería y cómo lo hace otro.

