- si es menos de 1 (corrido a la izquierda) se reduce; y
- si es mayor de 1 (corrido a la derecha) se incrementa.
Recalculando Tempos
Calculando Tempos
Introducción
Con frecuencia solemos preguntarnos que tempo tiene un tema que queremos tocar. Yo hago uso de un método muy práctico que paso a describirles.
Lo único que necesitamos es un reloj con segundero (aunque sería mejor si fuera un cronómetro), una hoja de papel, un lapiz y buena oreja.
Recordemos que el tempo se expresa en unidades BPM (beats per minute), QPM (quarter-notes per minute) o negras por minuto, con independencia de la métrica que se emplee. En los siguientes ejemplos nos ocuparemos de la métrica cuaternaria ó "4/4" por ser con largueza la más popular.
Métrica Cuaternaria Convencional
Nos referimos a la métrica "4/4" en la que cada figura de valor es duplo perfecto de aquella que la precede.
v.gr. redonda, blanca, negra, corchea, etc...
Comienza por contar el tiempo entre 4 compases. v.gr. del primer golpe de bombo del primer compás al primero del quinto compás.
En ese lapso ya habrás tenido 16 negras, cuatro por cada uno de los cuatro compases. Ahora aplicas una regla de tres simple, y calculas cuántas negras habrían en 60 segundos; ese es el tempo.
Si no te gusta detenerte en este tipo de cálculos, todo lo antes dicho se resume en la siguiente fórmula:
Tempo = 960 / tiempo entre 1º y 5º compases
donde el tiempo entre el primer y quinto compases no es más que el número de segundos y fracción entre el primer golpe de bombo de la primera y quinta medidas.
Métrica Cuaternaria No Convencional
Nos referimos a la métrica "4/4" en la que una figura de valor no es duplo perfecto de aquella que la precede.
v.gr. ritmos atresillados, apuntillados, etc...
Pongamos como ejemplo el blues tradicional, que se toca a ritmo de tresillos. Son 4 negras y tres tresillos de corchea por cada una, lo que nos da un total de 12 tresillos de corchea por compás.
Ahora midamos el tiempo transcurrido entre el primer golpe de bombo del primer y quinto compases, igual como lo hicimos para una métrica cuaternaria convencional. Aplicamos la fórmula y nos da el tempo que buscábamos.
Como ves, no hay diferencia respecto al cálculo que hiciéramos para una métrica cuaternaria convencional. Si tienes el buen hábito de contar tresillos, ahi queda la cosa, y el tempo que te salió al despejar la fórmula es el que debes aplicar.
Sin embargo, a muchos no les gusta lo anterior, y prefieren hacer lo que acostumbraba Jeff Porcaro: convertirlo todo a métrica "12/8".
Este recurso es del todo equivalente, porque también entran doce golpes por compás (corcheas en vez de tresillos). Por otro lado, se facilita escribir la partitura de batería, al optar por una figura de valor más simple (corcheas).
Con este tipo de recurso se mantiene el número de compases, aunque se modifica el tempo, puesto que donde antes contábamos 16 negras (cuatro medidas) ahora deberemos contar 24. Lo dicho se resume de la siguiente manera:
Tempo "12/8" = Tempo "4/4" x 3/2
... o lo que es lo mismo ...
1440 / tiempo entre 1º y 5º compases
La nemotecnia sería esta: los minutos de un día entre el número de segundos y fracción contados desde el primer golpe de bombo del primer y quinto compases.
Comentarios Finales
La experiencia enseña que la única forma de evocar algo que alguna vez aprendimos es dejarlo por escrito cuando aún podemos hacerlo.
En tal sentido, estar en capacidad de escribir una partitura de batería, consignando la métrica, el patrón básico, el fraseo (estructura seccional) y el tempo de la canción, es realmente fundamental.
Espero que este artículo haya contribuido a entender este último item, y que puedan estar en condiciones de determinar el tempo de cualquier tema, pues bastará seguir la misma secuencia lógica a la que hemos recurrido en este artículo.
Metrónomo Interno
Introducción
Todos conocemos la importancia del metrónomo en las más diversas circunstancias. Tanto para practicar, como para grabar, incluso al momento de tocar en público, este pequeño adminículo es nuestra mejor referencia. Y como los bateristas somos a la vez la guía de nuestros compañeros de banda, su relevancia es aún mayor.
Sin embargo, no faltan las oportunidades en que no podemos contar con su apoyo. Una sesión improvisada, una pila que se agota, el ruido que lo opaca o un simple olvido, pueden obligarnos a prescindir de sus servicios.
Desarrollar nuestro Metrónomo Interno es por ello de extraordinaria importancia, y algo que se va ganando sólo con la práctica. A decir verdad, han habido grandes bateristas que jamás recurrieron al click, ni siquiera al momento de grabar, como John Bonham, Ringo Starr y Roger Taylor; y nadie va a decirnos que Led Zeppelin, The Beatles o Queen sonaban desacompasados.
Existen distintas técnicas para ir desarrollando nuestro control del tempo sin ayuda del metrónomo. Entre las más conocidas podemos señalar las siguientes.
Conteo de Métrica
La primera y más simple es acostumbrarnos a contar los tiempos y los compases, de la manera más exacta posible. El uso exclusivo de monosílabos, como hacerlo en inglés, puede contribuir mucho a este propósito. Les sugiero revisar mi artículo al respecto.
Reducir el Tempo en el Metrónomo
Consiste en bajar primero a la mitad y luego a la cuarta parte el tempo del metrónomo. En el primer caso estaremos pasando a contar blancas, y en el segundo redondas. Con ello vamos reduciendo en forma progresiva nuestra dependencia del click.
Reducir el Volumen del Metrónomo
Esto nos pone en una situación muy parecida a la de tocar en público en la que la bulla termina opacando el click. Irlo apagando en forma progresiva sirve para que vayas dependiendo cada vez menos del metrónomo, sin que te sientas abandonado en el proceso, porque sabes que ahi, aunque bajito, te está respaldando.
Silenciar la Pista de Respaldo
En este caso se trata de ir silenciando tramos cada vez más largos de la pista de respaldo, de modo que lleguemos eventualmente al punto de no requerirla. El único problema es que para ello hay que trabajar con pistas MIDI, anulando compases sin borrar los hoyos, los cuales tienen que ser cada vez mayores.
Comentarios Finales
Ringo Starr es y será siempre un personaje controversial. Tildado de poco talentoso por muchos, hay algo que nadie le ha podido discutir hasta ahora: jamás uso metrónomo, ni siquiera para grabar. Dicen sus biógrafos que cuando había que hacer varias tomas, todas las hacía al mismo tempo. Es el epítome del tempo perfecto.
Todos tenemos un reloj interno, pues nuestro cuerpo cumple ritmos circadianos, de modo que la capacidad de desarrollarlo está fuera de cualquier duda. Demanda práctica, constancia, pero se puede hacer.
Ojalá que una o varias de las técnicas aquí planteadas puedan serles de utilidad para lograrlo.
Tempo y Metrónomo
Si bien es cierto que la función principal del baterista es mantener el tempo de la canción, no siempre es fácil hacerlo sin la ayuda de un metrónomo. Todos los que tocamos sabemos que para ello solamente existe un método seguro, y es recurrir a este incómodo adminículo.
Del clásico "click" de los metrónomos antiguos, hemos pasado a modernos accesorios, que van desde los "ear plug" (tipo tapón auricular) hasta los que disponen del sistema "count aloud" (donde una voz te va diciendo en qué tiempo del compás te encuentras) como el Boss DB-90.
Sea cual sea el sistema que escojas, éste debe resultar cómodo. Pero por sobre todo, toca y sigue tocando; no te detengas a pensar cómo acomodarte al click, pues tan solo se trata de un apoyo.
Recuerda que si te detienes en un error, esa fracción de segundo puede desacompasar más la canción (por haberte "comido" un tiempo) que una discreta modificación del tempo, que más que seguro pasará absolutamente inadvertida por tu público.


